La Borinqueña cinematográfica 

La historia del cine en Puerto Rico no puede narrarse sin hacer referencia a La Borinqueña. Nuestra danza acompañó al llamado cinematógrafo durante sus primeras décadas en la Isla. Desde que el séptimo arte llegó a Puerto Rico en 1897 –un año antes de la invasión de Estados Unidos– fue llamando la atención del público puertorriqueño.

Los primeros cines de la Isla fueron carpas como las que utilizaban los circos. Las funciones también se presentaban en teatros, casinos y salones de baile. Como el cine era silente, se utilizaba música en vivo, no solo para opacar el ruido del proyector, sino también para hacer más ameno el espectáculo. Para ello se contrataba a una orquesta, banda, pianista u organista que interpretaba diversas piezas mientras en la pantalla se reflejaban las llamadas “vistas”, “cuadros” o imágenes, tanto fijas como en movimiento. Las primeras películas fueron escenas de la vida cotidiana: personas, lugares o eventos. La música ayudaba a ambientar y a mejorar la experiencia.

Al igual que ya lo había hecho en las fiestas, bailes, conciertos y obras de teatro, La Borinqueña hizo su entrada triunfal en las exhibiciones de películas. En noviembre de 1904, el cinematógrafo del señor Vargas exhibió cuatro vistas fijas de mítines del Partido Unión junto a “los acordes de La Borinqueña”. En 1907, el “circo puertorriqueño” –un teatro rodante bajo cuya carpa se proyectaban películas– llegó a los pueblos de Caguas y Naguabo, donde culminó sus funciones con La Borinqueña, arrancando los aplausos del público. En 1916, todavía el cine Las Tres Banderas seguía la tradición de tocar La Borinqueña para cerrar sus espectáculos. Ese mismo año, dos películas rodadas en Puerto Rico fueron presentadas con la música de nuestra danza-himno.

La tradición de tocar La Borinqueña  durante las películas fue mermando a medida que pasaron los años. El cine sonoro finalmente sustituyó a la música en vivo. Décadas después, en 2021, La Borinqueña revolucionaria quedó inmortalizada para la pantalla gigante en la nueva versión de West Side Story.*

La próxima vez que disfrutes de una película local o extranjera, recuerda que hubo un tiempo en que La Borinqueña desfiló elegantemente por la alfombra roja. Ya fuera de las salas de cine, nuestra danza siguió presente en la cotidianidad de los puertorriqueños que la convertimos en la banda sonora de nuestra historia.

La historia completa de La Borinqueña, junto a más de 25 versiones diferentes de su letra, la encuentras en Cantando La Borinqueña de Mayi Marrero que investiga diversas teorías del origen de La Borinqueña y sus interpretaciones como canción, baile e himno revolucionario. El libro describe detalladamente los diferentes usos y significados que el pueblo puertorriqueño le ha dado a La Borinqueña durante más de 150 años, así como el proceso legislativo que convirtió a esta melodía en el Himno del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Más detalles del libro en este enlace.

*“La Borinqueña: Sharks Version”, West Side Story Soundtrack (20th Century Studios-Walt Disney, 2021).

«Cantando La Borinqueña» (Editorial Patria, 2024) [foto por Mayi Marrero, 2025]